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Consejos para la compra

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CONSEJOS PARA LA COMPRA

Ahorrar en la compra es fundamental en época de crisis, por eso aquí tienen un listado de consejos útiles para llevar a casa el carro de la compra lleno de alimentos y la cartera no demasiado vacía:

  • Hacer una lista de la compra antes de ir al supermercado y en esa tienen que aparecer solo los productos que necesitamos verdaderamente. Atenerse a la lista redactada es fundamental, porque el consumidor muy a menudo se siente atraido por los productos puestos de manera estratégica en los estantes, que resultan ser frecuentemente superfluos.


  • Ojo a las promociones: por supuesto comprar unos productos en promoción es seguramente más ventajoso, pero no siempre promoción es sinónimo de conveniencia. Es una buena costumbre no fijarse en el precio del producto, sino comprobar el precio por Kg o Litro.


  • Ojo a cuántos productos se compran: obviamente para ahorrar en la compra hay que comprar cantitades de productos proporcionados a la necesidad de la familia. En general, las provisiones son lo ideal para los productos no perecederos (higiene personal y de la casa), pero para estos también es aconsejable no excederse.


  • Fecha de caducidad 1 : la fecha de caducidad, plazo dentro del cual un  producto puede ser consumido, es un parámetro fundamental, ya que permite evaluar la cantidad máxima de producto que podrá ser consumido dentro de esa fecha.


  • Fecha de caducidad 2: cuando se acerca la fecha de caducidad el precio baja. Si se preve consumir enseguida el género, es mejor comprar el que caduca antes.


  • Comprar marcas blancas: ya hace años, entre los estantes se ven desodorantes, detergentes para la casa y productos alimenticios que llevan la marca del supermercado. Parecen productos de serie B, pero a menudo no es así: garantizan la misma seguridad de los productos de marcas más conocidas y de mayor publicidad, pero cuestan mucho menos.


  • Comparar los precios: comparar los precios de los mismos productos en supermercados diferentes podrá garantizar un ahorro considerable. Por supuesto esta comparación podrá ser interesante si es efectuada entre tiendas que están cerca de la zona de residencia o del lugar donde se trabaja. Ir a un supermercado lejos podría no resultar conveniente en términos de tiempo empleado y de gasolina consumida.


  • Tiendas de descuento y mercados de barrio: se puede ahorrar hasta el 50% o incluso más, eligiendo las tiendas de descuento respecto al clásico supermercado, pero se puede ahorrar aún más en los mercados de barrio y en los gestionados directamente por los campesinos, donde, gracias a la ausencia de los intermediarios los precios son más bajos y la calidad incluso superior.


  • Comprar en el horario de cierre: al final del día muchos supermercados aplican descuentos del 20-30% sobre productos perecederos, que en caso contrario serían retirados de los estantes.


  • Disponer de tarjeta de fidelidad: hoy en día todos los supermercados entregan una tarjeta de fidelidad que permite al cliente beneficiarse de promociones y descuentos destinados a ellos. Estas tarjetas representan una ventaja para quienes son fieles a una particular tienda. La expedición es gratuita.


  • Mejor llevar bolsas de casa: la compra de una bolsa en el supermercado puede parecer un gasto irrisorio pero a finales de año, después de cientos de bolsas compradas, se convierte en un gasto significativo. Se trata entonces de un detalle que contribuirá a evitar el despilfarro, tanto en términos económicos como ecológicos.


  • Ir a comprar con el estómago lleno: es tal vez el consejo más banal de todos, pero el más real. Comprar con el estómago vacío aumenta la tendencia a la compra de dulces y género alimenticio superfluo, que, de otra forma, no se compraría. En realidad este comportamiento no es más que un mecanismo de carácter psicológico.


  • Comprar al productor: cuando es posible evitar la gran distribución y comprar directamente al campesino. Así se evita pagar recargos de los distribudores y de los mayoristas. Esto es muy fácil si se vive en pequeños municipios rodeados de huerta. Quien vive en grandes ciudades puede solicitar este servicio por correo o acudir a las cooperativas agrícolas que realizan la venta al detalle.


  • Comprar en grupo: se puede hacer comprando directamente desde los productores y organizándose en grupos de amigos, parientes y vecinos, o afiliandose a los grupos de compra solidarios. Algunos productores utilizan un método muy simple: a más compra, menos gasto.


  • ¡Comed menos y comed mejor! La comida no es un pasatiempo ni un desahogo. Comed de todo pero reducid las raciones asimilando el número suficiente de calorías que necesita vuestro organismo.


  • Evitar el usar y tirar: esos productos cuestan poco pero producen grandes cantidades de desechos para tirar en vertederos de basura o quemar en los incineradores.


 
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